A veces uno se conforma con tan poco y otras veces se ambiciona tanto.

¡ A G A R R A M I M A N O !

CLOWN

A mí los payasos siempre me hicieron muy poca gracia... o ninguna. Qué querés que te diga, pintarse la cara de blanco, exagerar los rasgos de felicidad con toscos trazos de colores, ir por ahí con ropas anchas, guantes, despeinado y riéndose a gritos... pues por mucho que los aficionados a la cosa circense digan que es divertido, resulta de lo más siniestro.

La pasión es como una montaña rusa. Cargada de emociones casi siempre violentas y repentinas, pero tan cambiantes como el viento. Así son las pasiones, como un torbellino, vienen y van. Siempre en los extremos. Del amor total al odio más claro y el rechazo. El amor es otra cosa. El amor es aceptar al otro con sus pequeños defectos, tratar de consensuar y buscar puntos medios, suavizar las cosas.

La esperanza que me da tu amor,

NO me la dio nadie,

te juro, ¡NO MIENTO!

Tenes una flor deshojada en tu mano la miras y te apena verla desvanecer...

Cuando la noche te cobija en su infinita oscuridad duele mucho ver esa flor marchita...

Porque la flor muere y vos sos testigo de la muerte de algo que en vida fue tan hermoso... ¿Y que esperas?

La vida es una obra de teatro que te abre el telón y en pleno acto lo cierra de repente quedando muchas veces inconclusa la obra... como muchas veces queda inconclusa la vida...

Y yo vi como tu vida quedo trunca de repente, yo vi cuando tu diccionario de fantasías me atrapo en una de ellas y me hizo volar...

Yo vi cuando tu enojo injustificado te iba sumergiendo en la más agobiante locura, una locura anhelada tal vez, pero con consecuencias mucho más dolorosa de lo imaginado...

Dijiste que necesitabas amor, que desesperadamente necesitabas amor y un día el amor te hartó, pero no era amor...

Un día odiaste, y noche a noche embriagabas tus penas... para olvidar, pero ¿para olvidar que? ¿De que sirvió?

La angustia seguía ahí, escondida, pero seguía...

Debías ubicar esa angustia en algo o en alguien, debías decir que sentías angustia por algo o por alguien, pero la angustia se iba trasladando, a situaciones, a relaciones, a la vida en general...

Y quisiste volverse de hielo...aun cuando tu sangre era tan cálida y candorosa que daba pena que a alguien así se le ocurriera semejante idea...

Cada noche pensabas sistemáticamente en detener tu vida como fuese, porque la vida se pasa tan rápido, el tiempo corre a tal velocidad que parece imposible de detener...

"Soy alguien que en su confusión, en su caos mental, intento afrontar las grandes rocas que el camino de la vida le puso por delante; pero caí una y otra vez, viendo en cada caída sangrar nuevamente mis viejas cicatrices...

No entiendo por que si la vida es tan perfecta, tan hermosa, tan maravillosa uno necesariamente tiene que pasar la pena para lograr algo.

Y si no es pena es dolor y si no es dolor es tristeza, ¿y todo para que? para lograr una efímera felicidad que se vuela de un soplido...

Yo le encontré sentido a mi vida, pero cuando lo encontré lo deje ir porque no entendí demasiadas cosas, no entendí como vivir con angustia en el pecho cada vez algo me revolvía tal o cual herida... no entendí como se vive con angustia y felicidad al mismo tiempo... No lo entendí, o no pude vivir así...

En realidad creo que en mi cabeza pasada de vueltas nada podía darme claridad como para definir angustia y felicidad sin ser tan negativo ni tan idealista..."

Tuviste un ideal como modelo al que te aferraste tan fuertemente que nada podía ser mejor por mas muchas cosas fuesen mejores... Pero cuando uno se abraza a un ideal, se esta abrazando en realidad a la perfección y mas allá de que no exista la perfección uno se abraza a esa utopia por necesidad, por una imperiosa necesidad de creer en algo, y que ese algo le de esperanza para seguir, que ese ideal lo ayude a contrarrestar la realidad que lo aqueja y lo toma por el cuello para estrangularlo...

Blanco como el algodón vivirás por siempre en el recuerdo y en la memoria de quienes te conocimos de cerca...

Porque tu vida desato la tenue esperanza de que se puede resurgir de entre la ceniza...

Porque tu vida se canso de romper todos los moldes que yo creía predeterminados...

Muchos tildaran tu locura de sobreactuada, tus delirios de armados para la ocasión pero adentro, en la oscura profundidad de tu ser y corriendo por tus venas hay un ideal por el que siempre luchaste, un ideal donde el brillo muchas veces opacado por el pesimismo, no dejaba de iluminar mi vida...

Un ideal tan utópico que no era el de cambiar el mundo sino el de cambiar tu mundo porque nadie es capaz de cambiar el mundo, sino que, como mucho, cambia su mundo...

Y tu mundo cambio, y tu mundo me hizo entender que antes de perecer es necesario luchar con fuerza, con valentía y con pasión por lo que uno desea...

Y vos dirías: "pero si yo no se lo que quiero"

Si que lo sabias, y por eso luchabas, luchabas por un ideal, luchabas por ser mejor, luchabas por ver que cada persona pudiera inspeccionar dentro suyo para ver que había...

Y no lograste nada, y no sirvió de nada, y fuiste un numero mas en la lista porque nadie te pudo entender, porque nadie te quiso entender o quizás porque tenían miedo de entender...

No es facil reconocer que es uno, no es facil reconocerse a uno, eso puede estar muy alejado del ideal que tenemos acerca de nosotros y no ser lo que uno espera de si es tan frustrante como ver que el ideal de tu mundo se derrumba...

A veces es preferible dejarse el velo sobre el rostro para no ver, a veces es preferible hurgar en las miserias de los otros para escapar de las nuestras...

Tu vida fue una novela que se ahogo cuando llegaba al nudo, el desenlace lo anticipaste sin dejarme ver de que trataba el nudo...

Y pusiste fin a la mejor historia que jamas me contaron, pusiste fin a la mejor historia que jamas leì, pero que vivi de cerca...

Ya me equivoqué tantas veces. Sé que a veces no soy conciente, de pensar antes de actuar y no dejarme. Tantas veces hice las cosas mal pero de los errores que cometí, mañana no los voy a cometer de nuevo. Es algo simple, te equivocas, reflexionas y aprendes del error. Pero hay que dejar el orgullo de lado, porque uno no siempre tiene la razon. No hay error tan grande como para dejar de intentar, si te caes te vuelves a levantar. Si dejas de intentarlo lo único que estarías haciendo sería fallar.

Él se mira el pecho y puede ver que hay detrás de él.

Él lee sus escritos de tanto en tanto, y no los siente suyos.

Porque él cambió, y ya no siente... así.

Entonces no hay dudas.

Nada se puede tocar. Nada se puede recordar, porque es efímero,

mañana cambia y ya no existe...

¿Como puede uno saber quien es, si todo cambia, todo el tiempo?

Él mira el pasado sin nostalgia. Porque la nostalgia se siente, y él ya no siente.

Él está anestesiado. Porque la anestesia evita sentir. Y si no siente, no duele.

¿Pero que es lo que duele?

"Mirame" se escuchó que dijo una voz. "¿Vos sos feliz?" le preguntó.

"Si que lo soy" respondió él con firmeza.

"Podés mentirle al mundo, pero no a mí".

"¿Por qué me haces pensar?"

"Es justamente lo que no tenes que hacer..."

Él bajó su mirada. "Entiendo" dijo con voz tenue. Entonces tomó un papel, una lapicera y escribió:

"Cambiar no es dejar de ser, porque ser es la esencia de uno. Y por más que uno cambie, o quiera cambiar lo podrá hacer, pero nunca dejará de ser. Porque lo que uno es (la esencia) jamás cambia. Entonces de alguna manera el ser de uno (o su esencia) se vuelve inmaculado, inmortal, porque uno sabe que, pase lo que pase, lo que tiene que buscar siempre lo va a tener dentro suyo, intacto. Y si bien, eso que está adentro tampoco se puede tocar; se puede sentir, de hecho uno está obligado a sentir para llegar ahí y cuando uno siente, ve, oye, saborea, toca, huele... Así recuerda quien era, y vence el karma de perder la memoria, y vence el karma de no saber quien era. Y simplemente, vuelve a ser, quien jamás dejó de ser."

Se abrió la puerta y él me amó sin condición, sin medida.