Me enseñaste que un abrazo sincero
vale más que un boleto de
ida a las puertas del cielo!
(Y te echaste a volar)

Tengo ganas de viajar. Muchas. Lejos.

En un auto. En un avión. En el tiempo.



Porque

a

veces

hasta

el

más

payaso

merece

un

poco

de

amor