CLOWN

A mí los payasos siempre me hicieron muy poca gracia... o ninguna. Qué querés que te diga, pintarse la cara de blanco, exagerar los rasgos de felicidad con toscos trazos de colores, ir por ahí con ropas anchas, guantes, despeinado y riéndose a gritos... pues por mucho que los aficionados a la cosa circense digan que es divertido, resulta de lo más siniestro.

La pasión es como una montaña rusa. Cargada de emociones casi siempre violentas y repentinas, pero tan cambiantes como el viento. Así son las pasiones, como un torbellino, vienen y van. Siempre en los extremos. Del amor total al odio más claro y el rechazo. El amor es otra cosa. El amor es aceptar al otro con sus pequeños defectos, tratar de consensuar y buscar puntos medios, suavizar las cosas.