Todo llega dicen y es verdad el problema no es si llega, si no cuando llega.
Otras veces lo que esperas llega antes, cuando no estas listo.
Todo tiene su momento, antes o después de ese momento nada prospera.
El destiempo son dos calles que nunca se cruzan.
El destiempo es llegar cuando la fiesta termino.
El destiempo no es solo que algo te llegue tarde, es también llegar tarde a eso.
Es no tocar a tiempo la nota justa.
El destiempo es perder el tren.
El destiempo es como una fruta verde, amarga.
Cinco segundos antes puede ser el momento ideal, cinco segundos después el peor momento.
El destiempo es un des encuentro.
Es sabiduría que llega cuando ya no la necesitas.
El destiempo es una tarde fría en verano.
Es lo opuesto al lugar y la hora indicada.
El destiempo es una discusión entre sordos.
El destiempo es una ironía.
Cuando nos acercamos demasiado a un problema que tenemos, cuando lo pensamos tanto, cuando analizamos todas las chances, cuando nos preocupamos por todos los implicados en el asunto, es hora de dar un paso hacia atrás, o unos cuantos, para verlo con mayor claridad porque, seguro, no es para tanto. Mucho depende de la manera en que uno se cuenta a uno mismo las cosas que le pasan.
Ok, a ver, en tu vida, estuviste o te sentiste atraída por tipos
gordos, flacos, sísí está en su peso justo, estaturas oscilando entre metro
sesenta y cinco y metro noventa y siete. Rubios, morochos, castaños,
tirando a coloradito, pelados (naturales y por opción), con rulos,
pelo lacio, motas, blah. Entre los 15 y los 24 (sí, está bien...
también fue cambiando tu edad). Con panza y sin panza. Ojos claros,
oscuros, celestes, verdes (eso sí, siempre los dos). Nariz ganchuda,
grande, chica, ancha, horrible, divina. Tez morena, blanca,
amarillenta, indefinida. Buenas manos o buena boca o buenas piernas o
un culo increíble o gran espalda o... ¿Querés explicarme la lógica
cuando hablás de "tu tipo"?
gordos, flacos, sísí está en su peso justo, estaturas oscilando entre metro
sesenta y cinco y metro noventa y siete. Rubios, morochos, castaños,
tirando a coloradito, pelados (naturales y por opción), con rulos,
pelo lacio, motas, blah. Entre los 15 y los 24 (sí, está bien...
también fue cambiando tu edad). Con panza y sin panza. Ojos claros,
oscuros, celestes, verdes (eso sí, siempre los dos). Nariz ganchuda,
grande, chica, ancha, horrible, divina. Tez morena, blanca,
amarillenta, indefinida. Buenas manos o buena boca o buenas piernas o
un culo increíble o gran espalda o... ¿Querés explicarme la lógica
cuando hablás de "tu tipo"?
Cada vez que escucho a una mujer hablando de sus problemas con el novio/marido/amante de turno o lo que fuere, o de los problemas que le trae la búsqueda de alguno de esos, de las cosas que la hacen sufrir, de los pelotudos que se tienen que bancar, de las histeriqueadas que se tienen que comer, de la eterna lucha contra la soltería, etc, no sé si sentirme bien por no estar pasando lo mismo o sentirme mal por no tener a nadie que me lo haga pasar.
He llegado a cierto punto... Donde no quiero quejarme más. Donde elijo disfrutar lo bueno que tengo en lugar de quejarme de lo bueno que me falta. Donde cambié la cabeza y perdí el miedo a golpearme. Donde cada golpe sólo me impulsa a volver a levantarme. Donde me harté de cuidarme, porque cuidándote sólo te perdés cosas, y a la larga igual algo duele.
Decime las cosas como son.
Si no querés, no querés.
Si te da igual, te da igual.
Si preferís, preferís.
Estar adivinando me agota y no me sale del todo bien.
Eso sí, por favor, tomate el tiempo de decirme las cosas.
Tirarlas al salir por la puerta y dejarme sola masticando reacciones no es buena idea.
Creo que se pueden perdonar muchas cosas, por más malas que sean, pero una traición no se puede. Si te traicionan ya no hay confianza. Ya hay "algo" que se pierde. Hay un quiebre, y es muy dificil volver desde ahí. Cuando la duda se instala es muy dificil de olvidar, y hay heridas imposibles de cerrar.
Una y otra vez se repite la misma historia. Una figurita que se repite hasta aburrirte. La misma canción que se escucha una y otra vez hasta cansarte. La misma escena una y otra vez hasta enfurecerte. Harta de vivir siempre lo mismo.
Es todo como si fuera un gran déjá vu, es como si todo lo que te pasa ya lo hubieras vivido.
Hay que salirse del libreto, hacer algo distinto. Girando en falso como disco rayando, es hora de tocar una canción nueva. Romper el cristal de la costumbre. Patear el tablero, borrón y cuenta nueva.
Para que la vida no sea un permanente déjá vu hay que barajar y dar de nuevo, rodar con la vida, asumir los desafíos, con miedo, con pánico. Pero confiando, buscar algo diferente y no repetir la historia es una forma de estar vivos.
Es todo como si fuera un gran déjá vu, es como si todo lo que te pasa ya lo hubieras vivido.
Hay que salirse del libreto, hacer algo distinto. Girando en falso como disco rayando, es hora de tocar una canción nueva. Romper el cristal de la costumbre. Patear el tablero, borrón y cuenta nueva.
Para que la vida no sea un permanente déjá vu hay que barajar y dar de nuevo, rodar con la vida, asumir los desafíos, con miedo, con pánico. Pero confiando, buscar algo diferente y no repetir la historia es una forma de estar vivos.
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